(2018) I CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE JUAN PASQUAU

(2018) I CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE JUAN PASQUAU
CENTENARIO DE JUAN PASQUAU

jueves, 16 de junio de 2011

Don Juan Pasquau Guerrero. Cronista Oficial de Úbeda.





Sí observamos el diccionario, nos puntualiza que el Cronista se define como Historiador que se dedica a escribir Crónicas o textos históricos que recogen los hechos en el orden cronológico en que sucedieron.


Entre las funciones que han cumplido y cumplen los Cronistas Oficiales, desde la Investigación del Patrimonio Documental a la Renovación de la Crónica de la Ciudad.


Las crónicas garantizan la continuidad del conocimiento de la historia; relatando los sucesos dispuestos en el tiempo.


Don Juan, fue nombrado Cronista Oficial de la Ciudad de los Cerros en 1967, sucediendo a don Marcos Hidalgo Sierra.
Siguiendo un orden preciso, Los Cronistas Oficiales de Úbeda, han sido los siguientes:

Don Miguel Ruiz Prieto[1], Militar. 1895 a 1899.
Don Francisco Moya[2], Presbítero. 1899 a 1905.
Don Luis Garrido Latorre[3], Periodista. 1905 a 1909.
Don Manuel Muro García[4], Abogado. 1909 a 1929.
Don Rafael Gallego –Díaz y Díaz[5], Político. 1930 a 1936.
Don Miguel Campos Ruiz[6], Arquitecto. 1939 a 1940.
Don Marcos Hidalgo Sierra[7], Presbítero. 1941 a 1967.

Don Juan Pasquau Guerrero, Pedagogo. 1967 a 1978.

Don Manuel Fernández Peña[8], Abogado. 1978 a 1979.
Don Juan de la Torre Ruiz[9], Poeta. 1983 a 1993.
Don Rafael Bellón Zurita[10], Profesor . 1994 a -------.

Otro ubetense ilustre, Don Alfredo Cazaban Laguna[11], fue Cronista Oficial de la provincia de Jaén desde 1904 a 1931.

En otro orden de asuntos, a parte de que nuestro venerable escritor fuese nombrado Cronista Oficial de la Ciudad, en el mismo año creó y fundó el Instituto de Estudios Sanjuanistas el día trece de septiembre, con otros ubetenses, y dos años antes en 1965, creó el Centro de Iniciativas Turísticas.

El Centro de Iniciativas Turísticas implantada por Juan Pasquau, nació del seno de la Oficina de Información y Turismo, siendo la organización del mismo encargada al jefe de esta Oficina, don Manuel Benavides y Gonzáles de Aguilar, por el alcalde de la ciudad don Manuel Fernández Peña con la colaboración de un reducido grupo de ubetenses. El CIT. Fue creado el dos de enero de 1965, legalizado y en funcionamiento a primeros de junio de 1967.

La legalización y certificación del CIT., fue inscrita en el Registro Provincial con el número 135, previa la instancia del presidente de la Comisión organizadora. La Provisional Junta Directiva quedó de la siguiente manera: Presidente: D. Juan Pasquau[12]. Vicepresidente: D. Manuel Martell. Secretario: D. Manuel Benavides. Tesorero: D. José Antonio Fernández. Vicesecretario: D. Juan Ramón Martínez. Vocales: D. Francisco Almagro; D. Joaquín Lope; D. Juan Molina; D. Rafael Navarrete; D. Gonzalo Huesa; D. Luis González; D. Diego Fernández; D. Rafael Vañó; D. Tito Molina; D. Lorenzo Lechuga; D. Cristóbal Cantero; D. Manuel García; D. Luis Molina; D. Natalio Rivas; D. Antonio Martínez y D. Pedro Blanco. Con arreglo a los estatutos del CIT. , la Junta Directiva se renovaba cada dos años en un cincuenta por ciento de sus miembros.

En 1967 se implantaron las Comisiones de Arqueología y Arte, comisión de la Campaña de Divulgación de las bellezas de Úbeda, de su arte e historia entre la juventud escolar ubetense y Cometido y Realce y Embellecimiento de la Ciudad. Los socios del CIT. Se dividen en numerarios, protectores y honoríficos.

La faena del Centro de Iniciativas Turísticas de Úbeda fue la de crear esa “conciencia de pueblo”, ese legítimo orgullo hacia las cosas de esta ciudad, en todos los ciudadanos de la localidad; más sabiendo la valía de Úbeda como ciudad artístico-monumental. Fomenta además el turismo, la preservación de los monumentos y el paisaje, publica propaganda turística, promueve festivales, exposiciones y conferencias, atiende visitas y establece excursiones. De igual forma fomenta la gastronomía, los productos típicos locales, hoteles, instalaciones deportivas y piscinas. En 1971 organizó un concurso con el nombre de “Úbeda busca su slogan”, siendo la frase galardonada, “... y en los cerros, Úbeda asombrosa”, de la que reflejó ser autor el catedrático de Latín del Instituto de Enseñanza Media de Segovia, Don Fernando Cuero López. A su tiempo, tres años después en 1974, se concertó establecer el nombramiento de “Ubetense del Año”, para premiar y realzar a aquellos naturales o vecinos de Úbeda y entidades que a lo largo del año se destacaron en el ejercicio de sus oficios, profesiones o actividades de ocio. En 1977 el CIT., elige “Ubetense del año 1976” a don Juan Pasquau Guerrero. Y en ese mismo año en un acto público celebrado el dieciséis de abril le es concedido la Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, por el Ministerio de Educación y Ciencia.

El Instituto de Estudios Sanjuanistas ya fue en 1955 idea del fraile Pedro del Niño Jesús, superior del Convento de los PP. Carmelitas Descalzos de Úbeda, la creación de esta asociación sanjuanista. Pero no se haría realidad hasta que en 1967, coincidiendo con la celebración anual de la novena a San Juan de la Cruz, en el mes de noviembre, se celebra una entrevista en la que se inmiscuyen el sacerdote Don Manuel Martell López, el prior del convento carmelitano, Padre Simón Santa Teresa; el cronista oficial de Úbeda, don Juan Pasquau Guerrero y director escolar, Don Antonio Martínez Gallego.

Días más tarde, el trece de diciembre, aniversario del glorioso tránsito de San Juan de la Cruz, se llega al convenio de dar forma a esta entidad religioso-cultural, que luego pasaría a llamarse Instituto de Estudios Sanjuanistas; con la aprobación de autoridades eclesiásticas correspondientes.

Presentes a formar parte de la misma los señores que firmaban el acta fundacional, se organiza una comisión especial regida por el abogado Manuel Fernández Peña, que se encarga de redactar los Estatutos por lo que habría de regirse el futuro del Instituto. Los mismos son aptos el uno de diciembre de 1968 por el Claustro Directivo y Junta Fundacional del Instituto y hechos públicos el catorce de diciembre de 1970, CCCLXXIX aniversario de la muerte de San Juan de la Cruz y con la solemne conmemoración del Doctorado de Santa Teresa, patrocinada en Úbeda por el Instituto, cuyo carácter religioso cultural tiene por objeto la difusión de la figura y la obra, tanto religiosa como literaria, del que en vida se llamó Juan de Yepes Álvarez y en la historia católica San Juan de la Cruz, siendo declarado patrono del Instituto.

Los principales miembros que constituyen el Instituto y que firmaron los Estatutos para ensalzarlos a la aprobación del patrocinio provincial de Carmelitas Descalzos, al pontífice de la Sede eclesiástica y al gobernador civil de la provincia, fueron: Padre Simón Cantero, don Manuel Martell López, don Rafael Vañó Silvestre, don Manuel Fernández Peña, don Cristóbal Cantero Lorente, don Lorenzo Charriel Valera, don Luis Monforte González, don Bonifacio Ordóñez, don Juan Pasquau Guerrero, don Manuel García Blanca, don Antonio Martínez Gallego, don Juan Bellón, don Francisco Almagro Ruiz y don Antonio Molina García.

El instituto apuesta por la preocupación y afán de ensalzar y conmemorar siempre la figura del Místico Doctor de la Iglesia y Patrón de los poetas españoles.








Reseña:
[1] Úbeda, 18 de diciembre de 1831 – 12 de abril de 1899, ejerció la carrera militar, con una dilatada hoja de servicios que incluye diversas distinciones. Cronista de Úbeda. Fue un profundo investigador de la historia de su ciudad, labor cristalizada en una obra que sigue siendo capital en la bibliografía ubetense.





[2] Úbeda, 11 de octubre de 1837 – 25 de mayo de 1905, sacerdote y escritor. Cronista oficial de Úbeda. Cazabán lo incluye en la antología Poetas y poesías.





[3] Úbeda, 19 de octubre de 1854 – 3 de septiembre de 1909, poeta y periodista. Desarrolló una infatigable labor actividad como fundador y colaborador de varios periódicos, con no pocos problemas de censura. Cazabán lo incluye en la antología Poetas y poesías.




[4] Cazorla, 12 de noviembre de 1867 – Úbeda 2º de julio de 1929, desde joven residió en Úbeda. Polifacético, abogado, licenciado en Física y Letras, investigador, político, periodista, poeta... Fue diputado provincial, académico de la Historia y de Bellas Artes.




[5] Úbeda, 18 de agosto de 1880 – Madrid, 29 de octubre de 1939, abogado, político, investigador y periodista. Miembro de la Real Academia de la Historia. Diputado a Cortes y Gobernador Civil. Colaborador y director en varias publicaciones periódicas ubetenses, provinciales y nacionales. Utilizó con frecuencia el seudónimo de “Individil de Ebdete”.
[6] Úbeda, 20 de junio de 1873 – 4 de noviembre de 1940, maestro de obras. Investigador de formación autodidáctica. Fue miembro de la Asociación Amigos del Arte de su ciudad. Colaboró en periódicos y revistas, preferentemente sobre temas históricos.
[7] Úbeda, 8 de septiembre – 25 de marzo de 1967, estudió en el Seminario Conciliar de Baeza y celebró su primera misa en la iglesia de San Pablo el 14 de junio de 1914. Ejerció su labor sacerdotal en Úbeda y Santisteban del Puerto. Hermano político del poeta Juan de Dios Vico Tamayo. Destacó como orador y poeta.




[8] Oporto (Portugal), 19 de diciembre de 1925 –Úbeda, 17 de abril de 1994, desde niño vive en Úbeda. Abogado. Alcalde de Úbeda (1970 –1978) y gran Semana Santero.




[9] Úbeda, 2 de enero de 1897 –1 de febrero de 1993, actor teatral en varias compañías de Madrid. Poeta. Colaborador en periódicos y revistas. Ha sido director de la teatral Ubetense “Tirsos y Carteas” y del Rincón Poético “Juan de Yepes”.




[10] Úbeda, 14 de febrero de 1954, licenciado en Filología Románica por la Universidad de Granada. Profesor Agregado de Lengua y Literatura en distintos institutos de bachillerato entre ellos el “San Juan de la Cruz” y, en la actualidad, en el “Francisco de los Cobos”. Colaborador habitual en los periódicos Jaén e Ideal así como en la revista “Ibiut”.
[11] Úbeda, 13 de abril de 1870 – Jaén, 14 de enero de 1931, poeta periodista e investigador. Comenzó su carrera literaria desde muy joven y no cesó hasta las vísperas de su muerte. Colaboró en numerosos periódicos y revistas, destacando su labor en Don Lope de Sosa, de la que fue alma y soporte durante los dieciocho años de vida. Fue miembro de las Reales Academias de Bellas Artes.




[12] Tras muchos años ocupando el puesto de presidente del CIT., dimite por faltarle tiempo, al estar muy ocupado.

Biografía De Úbeda.

25 de febrero de 1959, una comitiva del Ayuntamiento ubetense, presidida por el gobernador civil de la provincia, don Felipe Arche Hermosa, e integrada por el Alcalde de Úbeda, don Miguel Sánchez Díaz; don Juan Tejada, don José Pérez, don Jerónimo Garvín, y don Luis Arredondo, miembros de la Comisión Permanente del Ayuntamiento; don Pascual Iniesta, consejero provincial del Ministerio; don Manuel Fuentes Garayalde, delegado local de la Vieja Guardia; don Mariano de la Torre, concejal; don Antonio Parra, oficial mayor en funciones de secretario municipal; don Ángel García, interventor de Fondos Municipales y don Juan Pasquau Guerrero autor como sabemos de Biografía de Úbeda. Estos señores visitan en el Palacio del Pardo a don Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España. La audiencia fue concebida a petición del Ayuntamiento con objeto de hacer entrega a Francisco Franco, de un ejemplar de la citada obra, ofrecida en encuadernación especial y con un pergamino del artista local Domingo Molina Sánchez.



“Soy sincero en mis juicios y le he expresado mi agrado de lector de su
Biografía de Úbeda, por mis sentimientos personales y por sus méritos de autor
de excelente pluma”.



Melchor Fernández Almagro



La obra más esperada de Pasquau: Biografía de Úbeda, aparece en 1955, para posteriormente ser editada en el año 1958, por Gráficas Bellón, la misma consta de 645 páginas con el consiguiente contenido:


_ Antigüedad de Úbeda (pp. 11-17); Úbeda árabe (pp. 19-33); Úbeda cristiana (pp. 35-91); Úbeda en la Edad Media (pp. 93-116); Úbeda entre dos Edades (pp. 117-126); Úbeda ciudad del Renacimiento (pp. 127- 184); Motivos de la vieja Úbeda (pp. 185- 212); Úbeda bajo los Austrias (pp. 213- 226); Úbeda y su santo (pp. 227- 238); Úbeda bajo la casa de Borbón (pp. 239- 255); Úbeda en la Guerra de la Independencia (pp. 257- 269); Conventos (pp. 271- 306); Ermitas, hospitales, cofradías (pp. 307- 335); Callejeando (pp.337- 408); Úbeda en el siglo XIX (pp. 409- 447); Lecturas ubetenses decimonónicas (pp. 449- 481); El campo (pp. 483- 492); Tradiciones y costumbres (pp. 493- 509); Úbeda al día (pp. 511- 522); Industria, comercio y artesanía ubetense (pp. 523- 532); Hijos ilustres de Úbeda (pp. 533- 552); Epílogo (pp. 553- 558); Apéndices (pp. 559-643). Mapa del Término Municipal y plano de la ciudad. La introducción, “Por los cerros de Úbeda” es de Rafael Láinez Alcalá_.

Dada su sencillez y autocrítica, de su Biografía de Úbeda, dijo: “He releído ahora mismo algunas de sus páginas y les encuentro bastantes “peros”... Si la lectura de algún capítulo le proporciona al menos alguna distracción, ya es bastante. Si se hiciese otra edición algún día –que lo dudo mucho- podrían subsanarse no pocas faltas. En fin...”

Entrega De La Biografía De Úbeda Al Caudillo, Francisco Franco Bahamonde.

El 26 de junio de 1956, en el Ayuntamiento se realiza un nuevo relevo, tomando las riendas del mismo Don Miguel Sánchez Díaz, siendo elegido nuestro ilustre personaje, concejal del Excmo. Ayuntamiento.

El 25 de febrero de 1959, una comitiva del Ayuntamiento ubetense, presidida por el gobernador civil de la provincia, don Felipe Arche Hermosa, e integrada por el Alcalde de Úbeda, don Miguel Sánchez Díaz; don Juan Tejada, don José Pérez, don Jerónimo Garvín, y don Luis Arredondo, miembros de la Comisión Permanente del Ayuntamiento; don Pascual Iniesta, consejero provincial del Ministerio; don Manuel Fuentes Garayalde, delegado local de la Vieja Guardia; don Mariano de la Torre, concejal; don Antonio Parra, oficial mayor en funciones de secretario municipal; don Ángel García, interventor de Fondos Municipales y don Juan Pasquau Guerrero autor como sabemos de Biografía de Úbeda. Estos señores visitan en el Palacio del Pardo a don Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España. La audiencia fue concebida a petición del Ayuntamiento con objeto de hacer entrega a Francisco Franco, de un ejemplar de la citada obra, ofrecida en encuadernación especial y con un pergamino del artista local Domingo Molina Sánchez. Tras la presentación oficial por el gobernador civil, que pronunció un locuaz discurso, don Miguel Sánchez Díaz, alcalde de la ciudad de los Cerros, dirigió al Caudillo las siguientes palabras:

“excelencia: Úbeda es un pueblo de la geografía patria, motivo más que suficiente para sentir deseos de manifestaros, de manera especial, nuestro máximo respeto, adhesión y cariño; pero es que Úbeda, Señor, es un Pueblo de la provincia de Jaén, y esto si que es motivo definitivo para vivir tranquilos hasta ver hecho realidad este sentir general de la ciudad...

...la Biografía de Úbeda, historia de la ciudad narrada por la pluma ilustre local presente, la Corporación Municipal y el Consejo Local del Movimiento tomaron el acuerdo unánime y jubiloso de ofrecer a Vuestra Excelencia este ejemplar especial y único de la primera edición, en símbolo de homenaje y gratitud de nuestro pueblo.

Este libro. Señor, escrito por un ubetense e impreso en talleres de nuestra ciudad, expresa simbólicamente y cierra todas las virtudes y sanos defectos que tenemos puestos al servicio de la paz y prosperidad de España,...

Finalizada la lectura del discurso, el alcalde de Úbeda hizo entrega a Franco del primer ejemplar del libro Biografía de Úbeda obra de Anselmo de Esponera.

El día 24 de noviembre de 1959, el mismo Pasquau obtiene un primer premio a sus artículos periodísticos y al tema segundo de la VI Fiesta de la Poesía de su ciudad, a su trabajo correspondiente en prosa Comentario a San Juan de la Cruz, siendo nombrado poco después archivero- bibliotecario del Ayuntamiento de Úbeda. Recibe por aquellos momentos el premio la “Aceituna de Oro” e ingresa como consejero en el Instituto de Estudios Giennenses.

Entrega De La Biografía De Úbeda, Al Príncipe Don Juan Carlos.

Juan Carlos de Borbón, llega a Úbeda el 25 de noviembre de 1960, treinta y cuatro años después de la visita de su augusto abuelo, SM. Alfonso XIII. Se hospeda dos noches en el Parador de Turismo Condestable Dávalos, con motivo de su viaje a la provincia de Jaén, en el que, acompañado del gobernador civil y de las personalidades de su séquito, constata las magníficas realizaciones del llamado Plan Jaén. El domingo 27, antes de iniciar su viaje de regreso, realiza una detenida visita a los monumentos culturales de la ciudad: Palacio de las Cadenas, Santa María, San Pablo, Convento de Carmelitas, Casa de las Torres y Hospital de Santiago, después de escuchar misa en la Sacra Capilla del Salvador.

Fue acompañado en el recorrido, por el alcalde Sánchez Díaz, las primeras autoridades militares, el presidente del Instituto de Estudios Giennenses y el escritor Don Juan Pasquau Guerrero. En el Convento de los PP. Carmelitas Descalzos, rezó ante las reliquias de San Juan de la Cruz.

A la salida del templo del Salvador y al entrar en la Casa de las Torres, como sucediera con el monarca Alfonso XIII muchos años antes el público, muy numeroso, le hizo objeto de afectuosas y sinceras muestras de afecto y respeto, a las que SA., incumbió complaciente. El Ayuntamiento obsequió a don Juan Carlos[1] con un ejemplar de lujo de la Biografía de Úbeda.

En 1961, Pasquau, es nombrado tercer teniente alcalde por el tercio de entidades hasta en 1967; también en 1961 pronuncia el Pregón de la ofrenda lírica a la Virgen de los Remedios de Ibros y en la VII Fiesta de la poesía de Úbeda, gana un premio extraordinario a su trabajo Úbeda monumental y turística. En 1963, toma posesión como nuevo Alcalde de la Ciudad, don Jerónimo Garvín Mesa, este mismo invitaría en 1965, a don Manuel Fraga Iribarne, Ministro de Información y Turismo, para que visitase nuestra ciudad. Llegó a la misma el Domingo de Ramos del citado año posteriormente presidió la Fiesta de la Palma, que se celebraba en la iglesia de la Trinidad. En aquel año Pasquau, es premiado en Cazorla, en el certamen literario de 1965, organizado por el Círculo Cultural “El Triunfo”.

Cambiando de tema, la primera edición de Biografía de Úbeda, no tarda en agotarse, años más tarde la honradez de Juan Pasquau, le hace prescindir de cincuenta mil pesetas de recaudación popular, que las entrega para financiar en parte la segunda edición de Biografía de Úbeda.

En 1984, la Asociación en defensa del Patrimonio Cultural Andaluz, Pablo de Olavide, publica la segunda edición de la Biografía de Úbeda, de Juan Pasquau, consta de 638 y es editado en Artes Gráficas de Jaén. El prólogo a esta segunda edición es de Miguel Pasquau Liaño.

La “Biografía de Úbeda” obra cumbre de Pasquau. Es la obra más importante de cuantas se han publicado sobre nuestra “Recatada” Úbeda, toda vez, que, aparte del rigor en el dato y fecha, se encuentra aliñada de una prosa local, ideológica, tradicional y nostálgica que hacen los agrados del lector por su formidable atractivo.

Y, posteriormente, en 1962, publica “El espíritu de la escuela”. Dentro de los números 138 y 139 de la separata de Biblioteca Auxiliar de Educación, números 138 y 139, páginas 147 a 175. Impresa en Madrid por la Hermandad de Inspectores de Enseñanza Primaria.



[1] El 25 de junio de 1991, el rey Juan Carlos I inició su primera visita oficial a nuestra ciudad, junto a la reina doña Sofía de Grecia.
[2] Reseñas: Juan Peñas Bellón: “Un libro sobre Úbeda”, Vbeda, 1955, núm.68, página 9; Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, VI (1959), no 21, páginas 121- 122.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Una Prestigiosa Revista.



La revista “Vbeda” fue fundada en el año 1950 bajo iniciativa de don Pedro Sola Muñoz, alcalde de la ciudad y artífice de una de las más florecientes etapas de transformación de Úbeda, y con la cooperación especial de don Pedro Bellón Sola, editor de la misma y cautivador efusivo de esta publicación. Al iniciarse la década de los años cincuenta, la ciudad deseaba solucionar uno de los principales problemas de la población, como era la susodicha traída de las aguas, tras mucho quehacer y sobre todo riqueza, las fuentes ubetenses se regocijaron de un buen caudal, pero el proyecto con primacía del alcalde de la ciudad, don Pedro Sola es que la mencionada agua llegue a cada hogar. En este año de 1950 también es una realidad el soñado silo del Servicio Nacional de Trigo el que anhelaban los agricultores ubetenses. Aquellos terrenos igualmente fueron donados por el Ayuntamiento. Este año se realizan obras de mejora en la “Cárcel del Obispo”, hoy juzgados, que en un principio sería designada a Exposición permanente de Artesanía Local y Casa de la Cultura. En 1950, se obtiene también un gran logro: el Archivo de Protocolos del Partido, es instalado en el salón superior de las Casas Consistoriales. También este año se pavimenta la Plaza de 1 de Mayo (Mercado) y otras vías urbanas, realizándose obras en el Campo de Deportes (hoy gran superficie comercial) a cargo de los arquitectos Rivas y Casanova. En el mes de Julio dan comienzo las obras que innovarían a la Plaza Vázquez de Molina (de Santa María o del Salvador) tal y como hoy la vemos. En aquel tantas veces citado 1950, la sabiduría ubetense estaba de enhorabuena, pues en Enero se publicaba el primer número de la Revista “Úbeda”, con una admirable portada diseñada por Palma Burgos, bajo la dirección del pedagogo don Juan Pasquau Guerrero, hay que destacar el especial que se dedica este año a la Semana Santa ubetense, con magníficas ilustraciones de Matías Crespo, Juan Luis Vasallo o Francisco Palma y reproducciones de Baras, Talavera y Ventura. Se editaba la revista en “Gráficas Bellón” y en una de sus últimas hojas, dedicada a jeroglíficos y otros juegos, intervenía otro ostentoso colaborador: José Quiles, que captaría justa popularidad como escritor y dibujante de crucigramas, jeroglíficos, acrósticos y otros juegos. Al poco tiempo de su aparición, la revista “Úbeda” logra ser leída por gran número de ubetenses y lectores de otras ciudades, enviándose casi a la totalidad de las capitales españolas y naciones extranjeras.[1] El número de suscriptores alcanzó la cifra de un millar, siendo la suscripción para estos de tres pesetas mensuales. El ejemplar suelto se llegó a vender a cinco pesetas y, para el extranjero, a cuatro pesetas. El primer número es de enero de 1950 y el último (el 146) del 4 de mayo de 1968[2]. Aunque comenzó como mensual, a partir del número 91 se convirtió en bimestral, salvo en los últimos números, que ya abarcaban más meses. Mantuvo una calidad bastante meritoria, lo que hace que figure en algunos repertorios bibliográficos dedicados a las “revistas españolas de la postguerra” y que sea cita obligada de temas ubetenses y jiennenses en general. Es ineludible, por lo tanto, la publicación de un “Índice” al igual que ha sucedido con otras revistas de la provincia, para así proporcionar la tarea del investigador. Esta tarea la llevó a cabo ya Manuel Cabo Margarito, pero no ha sido divulgado, siendo una obra inédita. Juan Pasquau, fundador y director durante dieciocho años, de la distinguida y fastuosa revista Vbeda. Pasquau nos seduce con sus excelentes trabajos que firmó con “Juan Pasquau”, “J.P”. “P.” y los seudónimos de Anselmo de Esponera y Miguel H. Uribe Una extraordinaria revista que se añora y que debería ser reimpresa en forma facsimilar, ya que son muchos los lectores que han tenido que acudir al procedimiento xerocopia para tenerla en su biblioteca como un apreciado tesoro.

La Revista “Úbeda” recogió ayuda económica del Ayuntamiento en diversas ocasiones, y la Agrupación de Cofradías de Semana Santa patrocinó varios números de los extraordinarios que se editaron en la fechas de la conmemoración de la Pasión de Cristo. En 1952, Juan Pasquau es nombrado miembro del Consejo Local de la Falange de Úbeda. Situándonos ahora en 1954, es en aquel citado año cuando el día 4 de Enero, contrae Matrimonio con la agradable señorita Doña Rosa Liaño Flores, de cuya unión nacerían tres hijos varones: Juan, Francisco (Curro) y Miguel. El Matrimonio se celebró en la Iglesia de San Nicolás de La Coruña. Ciudad natal de su esposa, en la que a lo largo de su vida Pasquau, pasaría las vacaciones de verano con su esposa y sus tres hijos varones. En muchas ocasiones, Pasquau, durante algunos de estos descansos veraniegos llegó a recluirse en el Monasterio Cisterciense de Sobrado de los Monjes, con el fin de meditar y reflexionar sobre la vida del más allá, gozando de la paz y espiritualidad de los sosegados claustros del Monasterio. Con motivo de la boda se edita un número extraordinario de la revista , dedicado a Juan Pasquau, inédito ejemplar de 17 páginas, simultáneamente con artículos de felicitación, poéticos y de humor. Esta fue la introducción: “Número Infraordinario dedicado a Juan Pasquau Verás: Resulta que estábamos hartos de tu tiranía de Director, y Editor y colaboradores, aprovechamos de tu ausencia, planeamos tomar venganza: haríamos un número colosal –nosotros, no tú solo como casi siempre- que te sorprendiera por su extensión, presentación, etcétera; una muestra de lo que somos capaces de lograr sin tu insistentes , , >hombre, que no se te olvide>... Claro, que algún ingrediente mágico tienes tú y lo pones en esto, porque mira lo que nos ha salido. En suma (estas dos palabras justifican el título), tuya es la culpa que te llevaste el ingrediente a La Coruña. El Editor”. En este número colaboraron literariamente los siguientes señores: R. Vañó Silvestre, L. Lechuga Vegara, A. Martínez Gallego, Antonio Parra, P. Iniesta Quintero, Alfonso López Muela, Doctor Peñas Bellón, Mateo Carrasco Duarte, José Martín Lope, José Pérez Ortega, Antonio Vico, Juan Bellón Bellón, y Pasatiempos por Agua. La revista fue impresa por Gráficas Bellón. El otro gran acontecimiento de este año, es la creación el 22 de Marzo de la Agrupación de Cofradías, siendo Alcalde de la Ciudad D. Lorenzo Lechuga Vegara, quien fue el verdadero promotor de aquella iniciativa.

Y fue en el año 1953 cuando los presidentes o hermanos mayores de cada cofradía decidieron constituir una comisión organizadora con el fin de crear la agrupación y redactar sus estatutos. Formaron aquella comisión: D. Juan Duarte López, D. Antonio Vico Hidalgo y D. José Piñar Moreno. Los estatutos fueron aprobados por el entonces obispo de Jaén D. Felix Romero Mengíbar. Su primer presidente fue Don José Pérez Ortega, quien ostenta este cargo desde los años 1954 - 57.

En aquel año es preconizado obispo de Jaén Don Felix Romero Mengíbar, en sucesivas sesiones se aprueba el proyecto de la construcción de la Casa de Correos y Telégrafos sita en la calle Trinidad. También se proyecta la pavimentación de la Plaza del General Saro (hoy de Andalucía).



26 enero 2011


Publicado por Eugenio Santa Bárbara Como modesto homanaje a Domingo Molina, fallecido ayer, día 25 de enero, ilustramos esta entrada con la imagen de una de las portadas de la Revista Vbeda que utiliza como motivo uno de sus trabajos fechado en 1965. A las ocho de la tarde del viernes 28 de enero tendrá lugar en el Hospital de Santiago de Úbeda la presentación de la obra titulada “Revista Vbeda. Índices alfabéticos de títulos y autores”. La Revista Vbeda fue fundada en 1950 por Juan Pasquau Guerrero a impulso del alcalde Pedro Sola, y el propio Pasquau fue su director y constante impulsor hasta su desaparición en 1968. Los 146 números editados de la Revista ya podían consultarse en la página de la Asociación Alfredo Cazabán desde hace más de un año. Ahora, puesto que se trata de la publicación periódica más importante en la década de los cincuenta y sesenta del pasado siglo, la Asociación ha promovido la elaboración de estos índices que permiten, en su versión de internet, la consulta directa de los originales de la revista por diversos criterios. La edición que el viernes se presenta está concebida como instrumento que permita el rápido acceso manual a los contenidos para todos los que dispongan de la colección y, lo que resulta aun más interesante, para quienes se hagan con la edición digital completa de la revista que la Asociación Alfredo Cazagán está preparando en formato pdf interpretado. De todo esto, Diego de la Cruz Martínez López y Antonio Almagro García, coautores de la recopilación, darán noticia en el acto del viernes, en el que se repartirán ejemplares gratuitos del CD en que se contiene la obra. Esta presentación inaugura de manera informal la actividad del Club de Lectura «Antonio Machado» de la Biblioteca Pública Municipal de Úbeda. El Club de Lectura, auspiciado por el Ayuntamiento de Úbeda y el impulso y la generosidad de Antonio Muñoz Molina, inicia su actividad en 2011. La Asociación Alfredo Cazabán Laguna, que asume en él responsabilidades de programación y ejecución, ha querido que sea precisamente la presentación de una obra vinculada a Juan Pasquau y a la Revista Vbeda, tan cercanos a la Biblitoteca Municipal, el primer acto público que se vincule con el Club de Lectura. alfredocazaban.blogspot.com

[1] Caracterizándose a lo largo de casi dos décadas por los extraordinarios articulistas que pasaron por sus páginas. [2] Pero la subida de los costos, dificultades oficiales y la escasez en general, motivaron su desaparición pese a los esfuerzos de Juan Pasquau, su director.

martes, 8 de marzo de 2011

El Nacimiento De Un Ilustre Ubetense.

Juan Pasquau se afincó a lo largo de su vida en las ubetenses calles: Trinidad (Barrio de San Nicolás), Colonia del Carmen y Avenida Cristo Rey en los últimos años de su vida.

Estamos en la ilustre ciudad de Úbeda. Corre el año de Nuestro Señor Jesucristo de 1918. ¿Cómo es la capital de la Loma en estos tiempos?... Hambrienta, indigente, esperanzadora... Sosegada, colosal, recatada, patriarcal...


Palacios y templos, oratorios y hospitales, conventos y monasterios, murallas y torreones... Palacios de piedra de sillería, cuajados de heráldica y adornos, de nobleza y de historia... Palacio de Vázquez de Molina, estilista clasicista, vandelviriano, que fue mandado levantar por Juan Vázquez de Molina secretario de Felipe II, con su patio, artesonado y su gracia plateresca...[1].


Palacio del Marqués de los Canónigos Molina Valenzuela, que perteneció al virrey del Perú, reservado y agraciado como un alcázar... Palacio del Deán Ortega, con su bello patio de columnas de mármol, elegantes y espigadas...[2] Palacio de los Cobos, pétreo y coloso, de austera fachada y de tenaz cantería...[3] Palacio de los Mexía, con su patio de doble arquería y refinadas columnas bajo elegantes paramentos...[4] Y los palacios <<>>, de mediados del siglo XVI, <>, de estilo tardo renacimiento, de finales del XVII; <>, sutil, varonil; <<>>, modernista...<>, con su admirable torre; <<>>, con sublimes torres arropando una elegante fachada plateresca...[5]; <> con originales balcones abiertos en enquisna...


Úbeda de Juan Pasquau, con sus santuarios como relicarios y sus abadías como basílicas, bajo la eterna luz de su cielo azul... Santa María de los Reales Alcázares, aljama distante, lejana colegiata, con la filigrana plateresca de sus portadas, su encajería medieval; en el claustro procesional hojarasca y flores, la barroca cúpula, y el encaje de forja del maestro Bartolomé[6] en sus rejas y la excelencia arquitectónica en la portada de su sacristía... [7] San Lorenzo, con su romántica y preciosa espadaña cubierta de hiedra... Santo Domingo de Silos, con su magnifico artesonado, capillas y portada plateresca... según Pasquau, ambos templos <>...Sacra Capilla de El Salvador, corintia, viril, reliquia renacentista de remontados diamantes, que mandó construir don Francisco de los Cobos, virrey de España y secretario de Carlos I, y en la que trabajaron grandes artífices como el burgalés Diego de Siloé, y el alcaraceño Andrés de Vandelvira, entre otros... Iglesia de San Pablo, tan antigua como el pueblo mismo. Asombra con su portada, retablo de granito, por la que mana una catarata de estilos, en sus capillas funerarias, en sus ábsides, en sus bóvedas, en sus arcadas... Templo de San Nicolás, gótico y renacentista a un espacio de tiempo, en sus frontispicios, en su capilla, en su rejería de artesanos viejos... Iglesia de San Isidoro, casi gemela de la Catedral jienense... Iglesia de la Santísima Trinidad, que sigue el modelo de las iglesias barrocas madrileñas...Real Monasterio de Santa Clara, acogedor, íntimo, donde antaño se albergó la reina Isabel <>, el más antiguo de los conventos andaluces...[8]

Úbeda de Juan Pasquau, de su nacimiento y su infancia, con su <> y su <>, en otros tiempos poseía un bello patio moruno...[9] .Con su <>, de fieros tenantes, y su tenaz <>, de templete renacentista...[10] con su antiguo Posito de tiempos de Carlos III y su oratorio de San Juan de la Cruz, donde está la celda humilde y recóndita desde la que él santo nació a la eternidad para cantar maitines...[11]

La Úbeda de Pasquau, la del antiguo Hospital de Santiago, fundado por el obispo don Diego de los Cobos, hermano de don Juan Vázquez de Molina, gran edificio para la cultura ubedí[12]. La Úbeda, de la <>, morada del comendador Andrés Dávalos, cuyo primitivismo plateresco es seductor[13], la de la <>, del barrio de los Alfareros[14], y la de la <>, por la que atravesó la reina Isabel la Católica cuando partió la a la conquista de Baza, tras haber pernoctado en el Monasterio de Santa Clara...[15]

Úbeda, en fin, la de Juan Pasquau, en su nacimiento y en su vida, en su infancia y en su mocedad, aristocrática y popular, cristiana y mora, prócer y reina, artesana y labradora; la recatada y asombrosa, ciudad para la humanidad... La de escudos en los dinteles de los palacios nobles y ventanas al mismo tiempo con tiestos de flores, en las casas labradoras, donde hay claveles, rosas, sobre macetas y vidriadas orzas. Úbeda, la del barrio de los Alfareros o de San Millán, la de la Virgen de Guadalupe, en la madrugada, y Jesús Nazareno vistiendo de morado las calles estrechas... Úbeda, luz y crepúsculo, satisfecha y conformista, <>, como dijo el santo poeta... Plegaria de piedra, relicario de arte, diamante en bruto aún si pulir, ... Úbeda Ciudad de Semana Santa...[16], Ciudad de los Cerros..., Úbeda, El Renacimiento Que Mira Al Sur..., Úbeda Y Baeza, Renacimiento Para La Humanidad...,Úbeda, en suma, joyel de plata y oro, espíritu y luz, por donde se está cayendo, celeste, la Noche Oscura del alma...

El día uno de Enero de aquel 1918, en nuestro Ayuntamiento se cita de forma portentosa a los ediles municipales para celebrar nueva elección a la Alcaldía, siendo el concejal más votado don Manuel Pasquau Visso, tras pronunciar unas emotivas palabras agradeciendo a todos los concejales su elección, es proclamado Alcalde de la ciudad. Meses después dimite, exactamente el día once de Marzo, por tener ciertos problemas con el Gobernador provincial, pero esto es otra historia...

Si para el día veintiuno de Abril, nace nuestro Ilustre personaje, casi dos meses antes justamente, el día doce de Febrero, nace en la vecina localidad de Málaga, el escultor tan vinculado a Úbeda, don Francisco Palma Burgos[17].

Hijo del gran imaginero malagueño don Francisco Palma García, desde muy joven anota grandes cualidades en su faceta menos conocida, el dibujo, es precisamente el Ayuntamiento de Málaga quien le ayuda con apenas, empezando a destacar en todas las artes plásticas.

Es nombrado en 1938 profesor de la Escuela de arte de Málaga, a él le cabe el honor de volver a esculpir la talla de la Piedad. Realizada por su padre y quemada en los trágicos sucesos de 1931.

A nuestra venerable ciudad llegaría en 1945 de la mano de don Julián Fernández, llevaba un tiempo trabajando en los talleres de Andujar, de donde habían salido muchas tallas y tronos para la provincia de Jaén. Son muchos los trabajos realizados por la gubia de Palma Burgos en nuestra ciudad.

En un principio situó su taller en la calle Guadalquivir, para pasar posteriormente a la Iglesia de Santo Domingo, haciendo sus últimas obras en la Casa de los cuevas.

Fue colaborador a través de sus dibujos de la prestigiosa Revista Úbeda, y otras publicaciones ubetenses, también realizaría algunos carteles de Semana Santa a principios de los años sesenta, así como el diseño de varios enseres procesionales. Varias de sus obras la restauró el mismo.

Además dejó una escuela de alumnos, grandes artistas en la actualidad, como son Marcelo Góngora, Bartolomé Alvarado, Manuel[18] y Ramón Cuadra, José Dueñas, José María Trillo, etc.

Fallecido el treinta y uno de Diciembre de 1985, su cuerpo fue velado en la casa de Jesús Nazareno, descansando sus restos mortales en un nicho de su querida cofradía de la Columna[19].

Pero cambiemos de cuestión, hablemos de nuestro Ilustre Personaje.

Nace el Hijo Predilecto de Úbeda, don Juan Pasquau Guerrero, en la misma ciudad de Úbeda, el día 21 de abril de 1918.

Hijo de don Juan Antonio Pasquau Expósito y de doña Dolores Guerrero Tornero.

De este matrimonio nacerían cuatro hijos: María, Cristóbal, Génova y nuestro laureado personaje ilustre Ubedí, Juan.

Su padre fue un pedagogo excelente y eminente matemático de Úbeda.

La vida de Pasquau se desarrolló en Úbeda, La Coruña, Valladolid y en Granada. En nuestra ciudad vivió, se educó y se formó cristianamente. Se afincó a lo largo de su vida en las ubetenses calles: Trinidad (Barrio de San Nicolás), Colonia del Carmen y Avenida Cristo Rey en los últimos años de su vida.

Era un cantor enamorado de su ciudad natal y gustaba profundamente de sus paseos en las tardes de neblina, en los días sin sol, por las callejas ubetenses. Siguiendo muchas veces el camino del pequeño <> de la Cruz y de sus amores.

Desde muy joven desarrolló una intensa actividad periodística con colaboraciones en revistas y periódicos, tanto de ámbito local como nacional, como veremos más adelante, muchos de sus escritos fueron recogidos en libros.

Estamos en el año 1931, además de muy llamativo, tuvo una fundamental importancia, por los acontecimientos ocurridos.

El primero de ellos fue el acontecido el día 14 de Enero, por el fallecimiento en Jaén, de don Alfredo Cazabán Laguna, ilustre ubetense autor del libro “Apuntes para la Historia de Úbeda”, y director de la Revista provincial “Don Lope de Sosa”. Su funeral se celebró un día después en la parroquia de San Isidoro de nuestra ciudad, el cual se quedó pequeño para despedir a tan insigne personaje...

Otro de los hechos de aquel año fue la proclamación de la Segunda República en Madrid el 14 de abril de 1931, Úbeda entra en vigor al día siguiente.

Y el último fue la pérdida del padre de Juan Pasquau. Juan Antonio Pasquau Expósito fallecido el día 4 de Agosto, educó a varias generaciones de estudiantes de Úbeda en el marco del rigor más justo. Poseyó un profundo conocimiento de la Física y fue el primero en Úbeda en construir con pocos medios, un receptor de radio. A su vez dio clases de Elementos y Física y Química en la Escuela de Artes y Oficios. Esta se funda tras varios trámites, el 28 de septiembre de 1927. Con el profesorado siguiente: Director, D. Eduardo Garay y Garay; profesor de Dibujo Lineal; D. Juan Antonio Pasquau, profesor de Elementos y Física; D. Ángel Campos Baeza-Rojano, de Gramática Castellana y Caligrafía; D. Cesáreo cadenas Zapirain, de Aritmética, Geometría y Elementos de Construcción; D. Cristóbal Ruiz Pulido, de Dibujo Artístico y D. Tito Molina García como maestro de taller de Carpintería. D. José Gallego Díaz-Moreno, fue uno de los alumnos mas aventajados de Pasquau Expósito, y uno de los más celebres matemáticos que ha tenido España.

Cambiando de contenido, a mediados de 1934, emergen las primeras colaboraciones literarias de Pasquau Guerrero, en “La Provincia” y en”Vida Nueva”, extendiéndose seguidamente al diario “Jaén” y “Patria” de Granada. Su producción fue amplia, admirable. Su pluma fue muy solicitada por otros periódicos nacionales como “Madrid”, “Ideal” de Granada, “Blanco Y Negro” y “ABC”. Juan, comenzó a escribir muchos de sus artículos con el seudónimo “Anselmo de Esponera”, en un intento de aparentar su amplia producción siempre bajo el mismo nombre: el de cuna.

En aquel 1934, una de las reseñas más esperadas por el pueblo ubetense se originaba en el mes de Agosto, momento en se produce la reapertura al culto de la Iglesia Mayor de Santa María de los Reales Alcázares, después de cinco años de cierre por obras de consolidación insuficientes, ya que el 18 de Julio de 1983, se vuelve a cerrar al culto, por amenazar ruina en su estructura. El primer acto que se realizó en la antigua Colegial, fue la de albergar de nuevo la imagen de Nuestra Patrona “Virgen del Gavellar” que se encontraba en una capilla de la Iglesia de San Pedro. Realizándose el 28 de Agosto a las seis y media de la tarde, el traslado de dicha imagen en solemne procesión, hallándose la Plaza de las Delicias hoy Vázquez de Molina y dicho templo saturado de gente.

Cuando Juan Pasquau, nuestro ilustre protagonista, contaba con la edad de dieciocho años, se iniciaba por aquel entonces el Alzamiento Nacional y valiéndonos de lo que él nos dice en su “Biografía de Úbeda”:

“Desde el 18 de Julio de 1936, fecha del Glorioso Alzamiento Nacional, hasta el 29 de Marzo de 1939, Úbeda gimió opresa. Renunciamos al relato detallado –horroroso en todo caso- de los vandálicos hechos ocurridos.


Fueron saqueadas todas las iglesias y quemadas todas las imágenes, entre blasfemias y sacrilegios inenarrables. Los templos sirvieron de cuadras y garajes. Fueron encarcelados y asesinados[20], sin mediar formalidad legalista alguna en medio de la más absoluta impunidad, muchos buenos ubetenses por su condición de católicos, por sus ideas políticas desafectas al extremismo “rojo” o, simplemente, por odios personales. En la noche del 31 de Julio de 1936 fue asaltada la cárcel del partido por el populacho, dándose muerte infame a cuarenta y seis “presos políticos”, casi todos ellos personas de relevante prestigio en la ciudad. Después siguieron durante meses, cada noche, los homicidios a cargo de los “milicianos”. Las autoridades (?) se incautaron de casas, cortijos y haciendas. Se establecieron en las fincas de campo colectividades agrícolas improvisadas, controladas por el “Comité de Defensa Agrícola”. Escasearon hasta extremos inauditos las subsistencias. Transcurrían semanas enteras sin que se expendiese pan. La carne de burro se vendía sin rebozos en la Plaza de Abastos, inaugurada durante el dominio rojo. Etc... etc... etc... Úbeda aumento accidentalmente su población con evacuados de Expelo, Bujalance, Castro del Río, Montilla y otros pueblos cordobeses: evacuados rojos que llegaban huyendo del avance de las tropas nacionales. Las organizaciones sindicales revolucionarias (UGT. y CNT.) desbordaban cualquier posible propósito moderador de los escasos dirigentes rojos en los que no dominaba la mala intención...”[21]


El 29 de Marzo de 1939, la ciudad de Úbeda es liberada y siguiendo otra vez a nuestro ilustre personaje, testigo directo de los hechos:

“Días antes huyeron del pueblo muchos dirigentes rojos. Fueron acogidas con muestras de singular entusiasmo las tropas triunfadoras. Una junta de elementos falangistas y derechistas presididas por Don Guillermo Rojas Galey se había hecho transitoriamente cargo del mando de la ciudad, hasta la entrada oficial de las fuerzas del Ejército de Franco”

En otro orden de cuestiones, el día 1 de Abril de 1939, don Baltasar Lara Navarrete, perteneciente a Falange Española Tradicionalista, es nombrado Alcalde Presidente del Ayuntamiento de la Ciudad. Su equipo de Gobierno estaba formado por los Concejales: Don Francisco Fernández Martínez (cooperador de la Dictadura), Don José Lozano Rodríguez (sin haber estado afiliado a ningún partido político), Don Gregorio Albandoz Ruiz (perteneciente a la CEDA.), Don Pedro Sola Muñoz (sin haber estado afiliado a ningún partido político), Don Joaquín Ruiz Campos (perteneció a la CEDA.), y Secretario Don Mateo Rubio Roa (sin haber estado afiliado a ningún partido político), Instituyéndose así, el primer Equipo Gobierno del Ayuntamiento de Úbeda, perteneciente al periodo de la dictadura franquista. Es en 1940 cuando Juan Pasquau, termina los estudios de la Licenciatura de Magisterio. Posteriormente se forma profesionalmente como profesor, en las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia. No le agradaba en absoluto lo de “SA. FA”. Que –según su fino olfato- huele a plástico o abono sintético.

A los 173 años de su expulsión (1940), vuelven a Úbeda los Jesuitas con la misma misión educadora de antaño. Donde intentan fundar escuelas, pero ante la falta de local suficiente y en espera de su consecución fundan las escuelas, bajo la dirección del Padre Villoslada, en Villanueva del Arzobispo, donde le habían cedido una hermosa casa de los Benavides con terreno suficiente para futuras edificaciones y en donde los Jesuitas se instalan. Al año siguiente regresan a la ciudad de Úbeda para impartir enseñanzas en la denominada Plaza de López Almagro, hasta que poco años después los jesuitas adquieren terrenos en , y , gracias al Excmo. Ayuntamiento y al Padre Villoslada. Se llevan a cabo las obras por el aparejador D. Ramón Pajares, siendo inauguradas y bendecidas las nuevas instalaciones en abril de 1950, con asistencia del Padre Provincial de la Compañía y otras personalidades de la Orden, Autoridades Civiles entre ellas D. Juan Pasquau. [22].

En los años que Juan Pasquau[23], estuvo en SAFA, como Maestro. Ayudaba en lo literario de la revista Tanteos con artículos brotados de su pluma. Revista de Juventud publicada por los jóvenes de la SAFA. Apareció en el año 1964. Como gobernante de la publicación figura Juan Márquez y en el equipo de Redactores Antonio Cuadros, Jacinto Pérez, M. González Martos, Jesús Haro y Francisco Gomera; los Dibujos son de Miguel Cano. En Diciembre de 2002, vuelve a resurgir de sus cenizas esta publicación, aunque ahora es editada por los Antiguos Alumnos de Magisterio de SAFA. Posteriormente Pasquau ejerció la docencia en las escuelas de Don Cristóbal Cantero y Cristo del Gallo.

En colaboración con don Manuel Fernández de Liencres[24], publica el libro titulado Polvo iluminado. Impreso en 1948 por Gráficas Bellón, consta de 160 páginas. El mismo recoge 37 artículos de Juan Pasquau y 8 poemas de Fernández de Liencres.



Notas:


[1] Hoy sede del Excmo. Ayuntamiento de Úbeda.
[2] Hoy Parador Nacional de Turismo.
[3] En reforma por la Escuela Taller. Futura sede de la UNED.
[4] Estilo Marienista, construido en 1580.
[5] Hoy Escuela de Artes y Oficios de Úbeda.
[6] El maestro Bartolomé, conocido por el <>, fue también el constructor de las más famosas rejas de España. La de la capilla real de los Reyes Católicos, en la catedral de Granada.
[7] La iglesia mayor de Úbeda, se cerró al culto en 1983 por restauración, la misma está durando más de dos décadas.
[8] Fue construido entre los siglos XIII y XVII.
[9] Data del siglo XV. Hoy es Palacio de Justicia.
[10] Actualmente la plaza que vigila dicha torre, ha sido reformada para la construcción de aparcamientos subterráneos, ocasionando cierta polémica entre la población.
[11] La iglesia oratorio data del siglo XVII. Fue el primer templo católico que se construyó en honor al santo.
[12] El Hospital de Santiago es monumento nacional. Es la última construcción que realizó Vandelvira, para nuestra ciudad. Terminada en 1575, en el más puro estilo herreriano. Se le conoce por el <>.
[13] En la novela de Antonio Muñoz Molina, “El jineta polaco”-1991 hace referencia a la leyenda de la mujer emparedada. Uno de sus personajes, “la guardesa” de la Casa de las Torres, a la que se le atribuye el hallazgo de la emparedada.
[14] Esta interesante puerta del arte morisco corresponde al siglo XIV.
[15] Existe la leyenda popular de que aquel que sea capaz de comerse una Granada delante de la puerta sin que se le caiga un granito, encontrará un tesoro a sus pies.
[16] El gran escritor Juan Pasquau, en su Biografía de Úbeda, sobre la Semana Santa nos relata: La Semana Santa florece en Úbeda de una manera comunitaria, espontánea, popular, irreprimible. Pocas, poquísimas ciudades existen en España más aptas, más idóneas, para las emociones de Semana Santa. Nada resulta tan natural en Úbeda como una procesión. Y es el “fenómeno” de la Semana Santa, la plasmación de un gesto expresivo y autentiquísimo en el que nuestro pueblo vierte toda una carga de herencia espiritual para la docencia pública.
[17] Ver en Revista Úbeda núm. 51 Marzo 1953 la entrevista “Al habla con Palma Burgos” realizada por Anselmo de Esponera.
[18] Manolo Cuadra Moreno, es un gran tallista, uno de los pocos que quedan en Úbeda y también desde hace unos años es monitor de Ebanistería en la ubetense Escuela Taller Renacimiento. Yo el autor de esta presente obra, le estoy muy agradecido de haber sido uno de sus alumnos en la edición de Escuela Taller Renacimiento IV.
[19] Interesante es la obra de don Felipe Toral Valero, sobre la vida de don Francisco Palma Burgos, que recoge además de su amplia producción en el campo de las artes, muchas anécdotas y curiosidades de este bohemio artista.
[20] En la Capilla del Hospital de Santiago figuraban hasta hace escasos años, un total de 83, de los cuales perecieron en las mismas puertas de la prisión del partido por medio de objetos cortantes 46 patriotas. Según testigos oculares de la vecindad, la sangre corría a raudales por la cuneta de la carretera, saliendo de la brutal carnicería mal herido y mutilado Pedro Iglesias Martínez, nombrado “Hijo Predilecto” de Úbeda en cabildo de 4 de abril de 1940). En la página 600 de la “Biografía de Úbeda”, aparecen los nombres de todos los caídos.
[21] “Biografía de Úbeda” de J. Pasquau Págs. 446-47.
[22] Revista , núm. 4. Pág. 14, año 1950.
[23] J. Pasquau (Anselmo de Esponera) “Las Escuelas Profesionales SAFA.”; Revista , 1951, núm. 14, pp. 10-11
[24] Fernández de Liencres, nacido en Madrid, es un polifacético: aviador militar, autor teatral, novelista, poeta, ensayista, guionista de cine, pintor...