(2018) I CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE JUAN PASQUAU

(2018) I CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE JUAN PASQUAU
CENTENARIO DE JUAN PASQUAU

jueves, 15 de febrero de 2018

La Biblioteca Municipal Juan Pasquau

L
a Biblioteca Municipal de la ciudad es inaugurada en 1954 en los bajos del Palacio Vázquez de Molina o de las Cadenas (hoy Ayuntamiento), a sufrido diferentes cambios de ubicación en estos últimos años. Palacio de las Cadenas, Centro Social, Casa de la Tercia y, finalmente, desde 1991 se sitúa en el Hospital de Santiago.



           
            Como ya he expresado anteriormente, esta grandiosa biblioteca se encuentra en el ala izquierda del Hospital de Santiago y dadas por sus características consta de miles de ejemplares clasificados temáticamente: Historia, Geografía, Ciencias, Matemáticas, Temas y Autores Locales, Novela, Ensayo...

            Actualmente el auxiliar de esta Biblioteca es el ubetense Diego de la Cruz Martínez.
            Con arreglo a una idea del 30 de junio de 1978, de don Antonio Parra, la Biblioteca Municipal tomara el nombre de “Biblioteca Municipal Juan Pasquau”.

            Estamos en el año 1979[1], y la figura de Juan Pasquau aún sigue vivo en los corazones de sus familiares, amigos y convecinos. 
           
            En el mes de Enero de 1979, se celebró las primeras elecciones municipales de la nueva democracia, accediendo a la Alcaldía el socialista e hijo predilecto don José Gámez Martínez[2] que tomaría posesión oficial del cargo del 19 de abril. Veinticinco días antes de la toma de posesión llega a Úbeda el secretario general del Partido Socialista Obrero Español, don Felipe González Márquez, que viajaba acompañado de otros dirigentes de su partido, estando primeramente en La Carolina, se trasladó posteriormente a nuestra ciudad. El secretario general del PSOE que tres años después llegara a ser Presidente del gobierno por muchos años efectuó un recorrido por la ciudad en solitario, visitando la alfarería “Tito”, en la que pudo apreciar el proceso de fabricación de cerámica, y, sentándose en el torno, probó a trabajar el barro. Firmó varias piezas de cerámica y antes de despedirse lo hizo en el libro de oro de la acreditada alfarería. En otro orden de asuntos,  se notificaba por parte del nuevo Ayuntamiento socialista la supresión de las ayudas a la Agrupación de Cofradías, asociaciones religiosas y a las Siervas de María, que en aquellos momentos se sujetaban en gran medida de las cuotas que recibían de entidades y particulares. Tampoco quedó ajena a esta situación la Archicofradía del Gavellar, quien ante la falta de subvención no tuvo más remedio que hacer una llamada  al gremio ubetense para la rehabilitación del Santuario de la Virgen  de Guadalupe el cual amenazaba ruina. Respondiendo el pueblo y las cofradías de forma afectiva. También el Ayuntamiento suspendió la ayuda económica para la festividad del Corpus.
           
  Pero pasemos a otras cuestiones,  el día 27 de marzo de 1979 se autoriza a la viuda de Juan Pasquau, doña Rosa Liaño para que reedite la “Biografía de Úbeda” por haberse agotado la primera edición.
            
El 31 del mismo mes, se vieron colmados los deseos de la Agrupación de Corresponsales Informativos y de la mayoría de los vecinos de Úbeda, al ser descubierta una placa en honor a don Juan Pasquau Guerrero, en la Biblioteca Pública Municipal, su esposa Rosa Liaño Flores, descubrió la misma en presencia de sus hijos, familiares, amigos y diversas representaciones de los centros docentes de la ciudad. a partir del mismo día, la Biblioteca pública municipal pasa a denominarse  “Biblioteca Pública Municipal Juan Pasquau”.

            En ese mismo año y el día 30 de octubre el Ayuntamiento acuerda ceder al Ministerio de Educación y Ciencia el edificio del Hospital de Santiago con destino a un centro de Educación permanente del Profesorado de Educación General Básica. Bachillerato y Formación Profesional, proyecto que no cuaja. Además en esa misma sesión se deniega la petición de los Carmelitas Descalzos para el Museo Sanjuanista para donar el autógrafo insólito guardado a buen recaudo, en el Archivo Histórico de la ciudad, único existente de San Juan de la Cruz. También en la misma sesión se decreta el cambio de denominación de calles y plazas acordándose el mismo de la forma siguiente:
           
  A la plaza de los Caídos se le denomina Plaza del Ayuntamiento. Glorieta del Alférez Rojas al lugar en que está instalado el monumento al mismo. A la calle Calvo Sotelo, se le  da el antiguo nombre de Compañía. A la del Alférez Bravo su antigua rotulación de Las Parras. La del Alférez Rojas recobra el nombre de Mesones. Lo mismo sucede con la calle de Antonio Cuadra Osma que recupera el antiquísimo de Cava,  Calle Real pasa a llamarse la de José Antonio. La de Queipo de Llano vuelve a llamarse del Rastro y la de Carrero Blanco, Torrenueva. A la Avenida del 18 de Julio se le llama de la Constitución, la Plaza del General Saro, de Andalucía, la del Generalísimo, primero de Mayo, la Avenida de los Mártires, de la Libertad, la de Ramiro Ledesma, Andrés Segovia, la de Cinco Rosas, Pintor Zabaleta, la de Coca de la Piñera, Blas Infante, la del General mora, Picasso, la Avenida Cristóbal Cantero, Antonio Machado...
            
Situados ya en 1980, en acta de 25 de marzo, a parte de otros asuntos de interés, como un convenio con la Diputación Provincial para la restauración de monumentos, se dan nombre a las nuevas calles como son:
           
  La Travesía de San José, Jorge Manrique, la continuación de la calle Santa Teresa pasa a llamarse la de Los Cerros, y el Pasaje 18 de Julio pasó a denominarse Juan Pasquau López. Por último cabe mencionar que también se le dedicó a Juan Pasquau, una calle en la ciudad, la Calle: Cronista Juan Pasquau Guerrero. Que se sitúa en el moderno barrio de SAFA, junto la Avenida Cristo Rey.

El Monumento A Don Juan Pasquau Guerrero.

A las una de la tarde del 8 de septiembre, día festivo en nuestra ciudad con motivo de la Festividad de la Virgen de Guadalupe, de aquel 1986, se inaugura el monumento a don Juan Pasquau junto a su biblioteca que en aquel citado año se situaba en la Casa de la Tercia.

Con palabras del Presidente de la Comisión, don Andrés Carlos Martínez, comenzó el acto, don Antonio Vico, el amigo –hermano[3], fue el presentador que fue llamando a los distintos oradores. Primero don Fernando Sánchez, después Ramón Molina, don Antonio del Castillo, los Padres Jesuitas Bermudo y Mendoza, don José Vico, don Alejandro Martino, don Juan de la Torre, don José Luis Latorre y don Pedro Morales. Finalmente don Bernardo López, leyó las adhesiones al sencillo homenaje y unas emotivas palabras suyas pusieron punto final al acto.

Después sonó  el himno de Úbeda y cuando terminó este fue cuando su hijo Juan Pasquau Liaño, recordó, con ternura serena, a su padre y agradeció la obra.

Rosa Liaño y sus tres hijos presidieron el acto junto al Ilustrísimo Alcalde don Arsenio Moreno Mendoza, este tomó la palabra en un breve discurso de elegancias. El entonces Consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, don Julián Torres, que fue el invitado de honor, puso el punto y final a los discursos. Este emotivo acto fue presentado por el Concejal don Andrés Crespo. Las notas de Andalucía fueron el broche de oro a unos minutos donde Juan Pasquau, nuestro ilustre personaje, se hizo centro, como en tantas ocasiones, de nuestra admiración, respeto y cariño

La efigie en bronce es obra del escultor gaditano Juan Luis Vasallo.[4]

En Marzo de 1998, siendo Alcalde de la Ciudad, don Juan Pizarro Navarrete, el monumento de Juan Pasquau es trasladado desde su anterior ubicación a la actual, que es  en el pequeño  patio del ala izquierda del Hospital de Santiago junto a su Biblioteca.

A continuación le mostramos la octavilla económica propagandística publicada por la comisión organizadora pro – monumento a Juan Pasquau y editadas por Bellón – Úbeda, para realizar dicho Monumento.


























SUSCRIPCIÓN PÚBLICA
PRO- MONUMENTO en Úbeda,

Al que fue insigne escritor y Cronista Oficial de esta Ciudad.

DON JUAN PASQUAU GUERRERO
Fallecido el 10 – VI – 1978



Este Monumento, a realizar por el escultor D. Juan Luis Vasallo Parodi, será ubicado en el espacio amurallado central de la calle Rastro, en homenaje de perpetua  recordación y gratitud al ubetense que tan entrañablemente amó a su pueblo y tan eficazmente lo sirvió con sus relevantes escritos en la Prensa y libros.





UBEDA, NOVIEMBRE de 1982.







Concebida la idea de este Monumento en el seno de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno – a la que siempre perteneció el ilustre homenajeado - y sumándose a este propósito otros estamentos de la ciudad, la Comisión Organizadora quedó como sigue:


PRESIDENTE.

D. Andrés Carlos Martínez de las Peñas, Hermano Mayor de dicha Cofradía.

VOCALES.

D. Felipe Fernández Ordóñez, Concejal de la Comisión Municipal de Educación y Cultura, en representación del Excmo. Ayuntamiento de Úbeda.

D. Juan Ramón Martínez Elvira, Consejero Local de Bellas Artes.

D. Alberto Coronado Martínez, Aparejador Municipal.

D. Domingo Molina Sánchez, Director de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos.

D. Diego Rodríguez Valdivia, Director de las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia.

D. Bernardo López Aparicio, Director Técnico de Formación Profesional de dichas Escuelas.

D. Eusebio Campos Jimeno, Director del Colegio Público de EGB. << General Franco>>.

D. Natalio Rivas Sabater, Presidente del Centro de Iniciativas Turísticas (CIT).

D. José Fuentes Miranda, Delegado de la Asociación Cultural <<Aznaitín>>.

D. José Dueñas Molina, Delegado de la Asociación Cultural <<Pablo de Olavide>> (antes <ADELPHA>).

D. Joaquín López Sáez, Delegado de la Asociación de Medios Informativos Locales.

D. Pedro Nieto Hueso, Delegado de la revista <<Gavellar>>.

D. Ramón Molina Navarrete, Director de la revista <<Ibiut>>.

D. Antonio García Soria, de la Cofradía de Jesús, como Tesorero de esta Comisión.

D. Antonio Vico Hidalgo, Secretario de la Cofradía y de esta Comisión, la cual no es exclusiva, hallándose abierta a cuantas entidades y personas deseen pertenecer a la misma y prestar su colaboración.





















LA COMISION ORGANIZADORA 
PRO – MONUMENTO A JUAN PASQUAU

SALUDA

,a ___________________________________________________________________

y al tener el honor de comunicarle nuestro propósito de que Úbeda erija un MONUMENTO público a su Hijo Predilecto JUAN PASQUAU GUERRERO, Consejero del Instituto de Estudios Giennenses y Académico Correspondiente de la Real, de Bellas Artes de San Fernando, que con su brillante pluma y fecundo diario quehacer tanto enalteció a nuestra querida Ciudad como escritor, filósofo, director escolar, autor de la admirable <<Biografía de Úbeda>> y como creador de la prestigiosa revista literaria que llevó el nombre de nuestro pueblo y que Pasquau dirigió con tanta competencia como amor, dejándonos con ella un precioso legado para la historia y la literatura ubetense, solicitamos de Vd., por medio del presente, un DONATIVO para los gastos de realización del mencionado propósito, pudiendo hacer el ingreso en cualquiera de los Bancos, Cajas de Ahorro y Caja Rural locales, en la cuenta titulada <<Monumento a Juan Pasquau>>, quedándole por ello y de antemano profunda y cordialmente agradecidos.

           

Úbeda, Noviembre de 1982.













[1]              El 26 de mayo de 1979, nace el autor del presente trabajo.
[2]              En cuanto los alcaldes democráticos que ha tenido Úbeda entre 1979 y 1999, han sido los siguientes: José Gámez Martínez (PSOE), Arsenio Moreno Mendoza (PSOE), Juan J. Pérez Padilla (PSOE), Juan Pizarro Navarrete (PP) y Marcelino Sánchez Ruiz (PSOE).
[3]              Así le llamaba  nuestro Ilustre personaje en cartas desde la distancia.
[4]              †Juan Luis Vasallo, nace en Cádiz, el 2 de mayo de 1908. Cuenta una anécdota que descubrió su vocación al contemplar a los 17 años el San Juanito de Miguel Ángel en la iglesia del Salvador de Úbeda. Estudió sin matricularse en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios de Córdoba., y después en la Escuela de Bellas Artes de Baeza, donde obtuvo diversos premios. Entre sus obras ubetenses  destaca el monumento a los caídos y el monumento de Juan Pasquau. Realizó además la restauración del retablo central de la iglesia del Salvador. Y sus obras cofrades ubetenses son el Cristo de la Expiración, realizado en 1942 y la Virgen de la Amargura realizado en 1953. Tiene también obras cofrades en la provincia de Córdoba y en la vecina localidad Baezana. También colaboró en la Revista Vbeda. Falleció el día 18 de abril de 1986.  

Diferentes actos conmemorarán el centenario del nacimiento de Juan Pasquau

Diferentes actos conmemorarán el centenario del nacimiento de Juan Pasquau

La intención es acercar a sus paisanos la figura, la personalidad, la vida y la obra de uno de los ubetenses a los que más les debe su ciudad

ALBERTO ROMÁNÚbeda
En este 2018 se celebra el primer centenario del nacimiento de Juan Pasquau Guerrero (21 de abril de 1918). Con motivo de tal efeméride, y en consonancia a la relevancia histórica y literaria de este ilustre ubetense, un grupo de ciudadanos ha comenzado a preparar los actos que conmemorarán dicho centenario y que incluirán un ciclo de conferencias, publicaciones, elaboración de material didáctico para la divulgación del legado de Pasquau entre los escolares o la institución de un premio nacional de ensayo, de carácter anual, que llevará el nombre del escritor y pensador ubetense.
La intención de los organizadores es implicar en esta conmemoración, que será uno de los hechos culturales más relevantes de Úbeda a lo largo de este año, a todas las instituciones con las que Juan Pasquau tuvo relación a lo largo de su vida: la Cofradía de Jesús, las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia, el Colegio Público 'Sebastián de Córdoba' (también el Colegio 'Juan Pasquau' por llevar su nombre), la Escuela de Arte 'Casas de las Torres', el Convento de los Padres Carmelitas o el Instituto de Estudios Giennenses, además de los medios informativos en los que publicó sus espléndidos artículos a lo largo de cuatro décadas, entre ellos IDEAL y ABC. Como entidad coordinadora de todas las actividades figurará la Fundación Huerta de San Antonio, que ha convertido la iglesia de San Lorenzo en un foco cultural de primer nivel.
Todas las entidades con las que se ha contactado hasta el momento han mostrado su apoyo entusiasta a la iniciativa. Con el resto se contactará en los próximos días, de tal modo que a lo largo de la última semana de febrero los organizadores tendrán una idea clara de con quién se cuenta exactamente para el desarrollo de los actos del centenario para hacer el diseño definitivo de las actividades a celebrar.
Juan Pasquau es, sin duda, uno de los ubetenses más relevantes del siglo XX. Maestro, escritor y pensador, en su haber está una de las obras literarias más conseguidas de la segunda mitad del siglo XX, desarrollada, básicamente, a través de miles de artículos. Fue impulsor de actividades culturales como la revista VBEDA (pilar fundamental en el renacimiento de la cultura ubetense tras la Guerra Civil), el Instituto de Estudios Sanjuanistas, el Instituto de Estudios Giennenses o el Centro de Iniciativas Turísticas de Úbeda.
En su obra sobre la ciudad se encuentra, posiblemente, el primer cimiento de las muchas aportaciones que a lo largo del tiempo llevarían a la declaración de la misma como Patrimonio de la Humanidad. En este sentido, cabe destacar que Juan Pasquau es el artífice de una brillante construcción teórica de Úbeda, en la que la filosofía se pone al servicio del entendimiento y comprensión de la realidad de ciudad como mecanismo de realización de la misma.
Destaca en este ámbito, su obra más ambiciosa y conseguida, la monumental 'Biografía de Úbeda'. En su bibliografía también figuran 'En busca del hombre perdido', 'Dos temas de Úbeda', 'Todavía Corpus' y diversas recopilaciones de sus artículos periodísticos. Igualmente hay que destacar su aportación ineludible a la construcción de la Semana Santa de Úbeda a partir de 1940, a la que con su interpretación dotó de un sentido y de una filosofía que nadie todavía ha superado y de la que se sigue siendo deudor.
Cronista Oficial de Úbeda, Académico Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Archivero y Bibliotecario Municipal, maestro y director de escuela, Hijo Predilecto de Úbeda y Medalla de Plata de la Ciudad, Cruz de Alfonso X 'El Sabio' por su labor educativa o Premio 'Cronista Cazabán', son algunos de los muchos reconocimientos conseguidos en vida, a los que se sumaron otros muchos tras su muerte, de la que se cumplirán 40 años el próximo 10 de junio. Además, el escritor da nombre, desde 1979, a la Biblioteca Municipal de Úbeda, donde fue archivero-bibliotecario.
Todo ello se quiere remarcar ahora con la celebración del centenario de su nacimiento. Una conmemoración sin más pretensión que la de acercar a sus paisanos la figura y la personalidad, la vida y la obra de uno de los ubetenses a los que más les debe su ciudad.

lunes, 29 de enero de 2018

El Nacimiento A La Eternidad De Juan Pasquau.

El Nacimiento A La Eternidad De Juan Pasquau.

“El estilo gótico tiene como un deseo de verticalidad. Traduce en la piedra un anhelo místico, de elevación, de aspiración a lo divino”
“¿Esa túnica? – Será mi vestido para la entrada en el Reino sin fin, sus pliegues se aquietaran definitivamente en el arca anónima que guardara mi rigidez yerta”
Juan Pasquau (Anselmo de Esponera).

D
ía 10 de junio de 1978 –festividad de San Timoteo-, la monumental ciudad de Úbeda, amaneció como un día cualquiera. Ese día se inaugura en la ciudad, el Museo-Biblioteca San Juanista. El Museo, partiendo de los objetos que ya poseía la Comunidad de Carmelitas Descalzos de Úbeda y que pertenecieron a San Juan de la Cruz, recoge, guarda y exhibe todas aquellas cosas relacionadas con el Santo que, aparte de las que datan de aquella época, van surgiendo y siendo donadas a los carmelitas, con la idea de que el visitante  y estudioso se sitúe mejor en este ambiente y  comprenda más íntimamente su figura y captar más fácilmente su mensaje.
            Este Museo- Biblioteca Sanjuanista de Úbeda, está instalado en el  Convento de los PP. Carmelitas Descalzos, teniendo su ingreso, por una puerta adintelada orientada a Poniente, por la que el 28 de septiembre de 1591 entrase enfermo San  Juan de la Cruz. Don Manuel Fernández Peña tuvo mucho que ver en lo económico para que el museo fuese una realidad.
            Si el día empezaba bien, para la historia de Úbeda, este Sábado terminó mal para la misma, ya que en Madrid muere don Juan Pasquau de sesenta años de edad, tras sufrir una larga enfermedad, en la planta segunda, cama 239 de la Clínica Puerta de Hierro.
            Por tal motivo el diario Jaén, para el dominical día 11 de junio dedica varias páginas con artículos de varios colaboradores y amigos, al ilustre escritor fallecido:

            ... Ha Muerto Juan Pasquau.
            Nos ha dejado anonadados. A pesar de que lo sentíamos inminente. Juan Pasquau, el maestro, el escritor, el amigo, llevaba ya muchos días haciendo saber su valía también a la muerte. Sin arrogancia, porque él fue siempre grande por humilde; pero sin temor, porque él fue siempre noble por su bondad. Y la ha afrontado como correspondía: Con la amistad trascendente de quien sabe que esa muerte de es Vida, con la pluma de su vida trazando los párrafos más sublimes de su definitivo artículo, con la maestría que da el dominio del más profundo saber.
            Pero de todas formas, aunque esperábamos la terrible noticia porque día a día, pulso a pulso, fuimos sabiendo de su irse para mejor, y permanentemente, quedarse entre nosotros con su eterno recuerdo, hemos quedado anonadados tras la noticia de su muerte. Y le lloramos. Con el más sincero afecto. Con la más íntima pena. Sabedores de que para nosotros su pérdida en el latido de papel de nuestras páginas es grande e irreparable.
            Grande e irreparable pérdida para todos nosotros. No sólo para cuantos al hilo de este vínculo que constituye la Redacción, que tiene sobre si el penoso deber de plasmar la expresión del pensamiento y del dolor que nos aflige. También, para nuestros hombres de Talleres y de Administración; estamos seguros. Por algo el nombre de Juan Pasquau ha sido siempre mencionado entre nosotros, escrito y repetido, con un cabal sentido de admiración y de respeto; pero, sobre todo, de cariño. Las páginas de <<Jaén>> se honraron siempre, durante muchos años, en estos 37 de vida de nuestro periódico, de contar orgullosamente con la colaboración de su pluma, una de las más preciadas y leídas –nos consta- por nuestros lectores. Por lo tanto, grande e irreparable es su pérdida para todos.
            Mas nos queda un consuelo; ya lo decíamos. El de su recuerdo. El de su lección permanente de ser, de pensar y de escribir. Inequívoco trazo. Ejemplar decir. Evocación de hermosa amistad. Consuelo al que se une otra conformidad suprema de lo trascendente. Para cuantos alimentamos la seguridad de que desde hoy mismo, Juan Pasquau, maestro, escritor y biógrafo de Úbeda, estará ya escribiendo crónicas eternas de una Úbeda infinita, artículos de una inmensidad de azules sin límites y ensayos de la más profunda convicción filosófica, con la pluma iluminada por la luz directa de la Omnipotencia y la Verdad...[1]
           
            Pasemos a los párrafos en cortesía a nuestro ilustre personaje, que se divulgaron en este número del Diario Jaén:
            ...UBEDA DOLORIDA.
            La noticia ha llegado a Úbeda a primeras horas de la tarde. Al irse conociendo poco a poco, transmitida por voces doloridas, apesadumbradas, acongojadas, ha ido trascendiendo cada vez con más prontitud, hasta calar el corazón de miles y miles de ubetenses.
            La ciudad ha ido paulatinamente adentrándose en el más profundo de los dolores. Había conocido la muerte del hombre que más bellamente la había cantado al mundo entero. Durante el transcurso de toda la tarde, en la calle y en cualquier rincón de la ciudad, sólo se comentaba triste nueva: Ha muerto Juan Pasquau. Nos hemos dirigido, en información de urgencia, a personas que por una u otras causas ha estado verdaderamente vinculadas con el gran ubetense muerto, para que tuvieran a bien la amabilidad de definirnos a Juan Pasquau. ¡Nada menos a Juan Pasquau! He aquí algunas opiniones.
            “Juan Pasquau era maestro ante todo y profesional auténtico. Creyente sincero, que emanaba cristianismo a través de su personalidad. Ubetense de categoría A y pregonero de nuestra tierra, deja en Úbeda una estela que durará siempre. Será difícil respirar en ubetense sin contar con sus enseñanzas”[2].
            “creo que con decir que Juan Pasquau era MAESTRO (con mayúsculas) está dicho todo. Era un maestro que educaba instruyendo. Los que hemos tenido la dicha de colaborar con él en la enseñanza, hemos aprendido muchas cosas. Su delicadeza exquisita, su humildad, su sencillez... Creo que estará siempre presente entre los compañeros. Era un hombre de una extraordinaria claridad de ideas, de criterios firmes, de una profunda formación cristiana. Personalmente creo que ha creado escuela entre sus amigos. De forma particular estoy convencido de que ha influido ventajosamente en mi vida. Fue mi maestro, y hoy, como compañero profesional, he estado muy vinculado a él aprendiendo prácticamente todo lo que sé”[3]

“sufro intensamente al tener que hablar en estos momentos de Juan Pasquau. Tan intensamente como hubiera gozado si hubiera tenido que hacerlo cuando disfrutaba él de plena salud. Pero ahora nuestro ha muerto. Parece inconcebible, pero es así, aunque ha nacido con ello para el cielo, donde sin duda estará. Se lo ha merecido a pleno rendimiento y sin demora. Juan Pasquau,  mi primero y mejor amigo, Juan Pasquau el hombre esencialmente bueno y cristiano, el hombre esencialmente ubetense, el mejor pensador, literario y escritor con que ha contado Úbeda en lo que va de siglo y no sé si el anteriormente también. Su pluma, la mejor defensa de Úbeda y aun fuera de ella, y de la Iglesia y de la fe católica. La que mejor cantó las glorias, las bellezas y las tradiciones de Úbeda. La que mejor enjuicio siempre Úbeda. Ha muerto nuestro amigo. Luto en las entrañas de Úbeda a la que amó con amor ejemplar, con amor mitad por mitad de corazón y de intelecto”[4]

“Ha muerto Juan Pasquau. Una nueva sonrisa se pasea  por el Cielo. Un sábado, como cuando nuestro santo ubetense, se ha ido a visitar a su amigo, el Señor. Así es como mueren  -¡no!, cómo nacen, los hombres buenos. Y Juan lo era. A esa hora del <<encuentro>>, sin saber la noticia, lo evocaba yo con un amigo común. El sonreiría desde lo alto y nos dedicaría un leve gesto de disculpa.  Hoy las piedras de Úbeda, ¡y sus amigos!, estamos llorando: Juan no es reemplazable”.[5]


            “Podemos definir de forma diciendo de él que ha sido el hombre que ha sabido hacer poesía de las centenarias piedras que componen la ciudad, y de su historia, que la ha cantado con la más bella forma poética y que será su paso por ella, un recuerdo imperecedero en nuestras vidas como ciudadanos ubetenses, y también será un verdadero ejemplo de cómo debe amarse a un pueblo”[6]


            “Cuando el corazón no ha tomado su marcha normal estremecido al conocer la triste noticia del fallecimiento de nuestro amigo Juan Pasquau, del que aún conociendo su gravedad nunca se hace uno a la idea de su desaparición, me pides unos renglones de sus recuerdos y se me ocurre, dejando a un lado su personalidad, como escritor que otros se encargarán de matizar hablar de su labor docente, quizás la más callada, la más íntima, la faceta menos conocida ya que sus años de docencia han servido para formar íntegramente a muchos alumnos. Habrá también que resaltar de forma particular, sus virtudes humanas que unidas a su perfecta y cumplida formación religiosa nos dan un prototipo de hombre íntegro, ejemplar padre profundo en sus conceptos, compresión para el momento histórico que le ha tocado vivir. Esto es cuanto se me ocurre sobre su personalidad. Pido sobre todo a Dios por el eterno descanso de su alma y para que su esposa e hijos tengan la resignación cristiana necesaria para sobrellevar tan dura prueba”.[7]

            Después de las opiniones expresadas por ilustres personajes con motivo del fallecimiento de nuestro humanista personaje, platiquemos sobre  aquel triste acaecimiento.

            Úbeda Despide A Su Gran Humanista E Hijo Predilecto, Juan Pasquau.
           
            Una profunda conmoción causó tal fallecimiento en nuestra ciudad de Úbeda, y podemos añadir que de la misma manera conmocionó a toda la provincia. La muerte de este ilustre ubetense don Juan Pasquau Guerrero, se produjo tras una larga y dificultosa enfermedad, que resultó  irreversible,  y que don Juan Pasquau sobrellevó en todo momento con ejemplar y admirable fortaleza de ánimo. Primero en Úbeda y luego durante su internamiento en la Clínica Puerta de Hierro, de Madrid, el ilustre enfermo dio en todo momento testimonio de su serenidad y de la grandeza de su alma. Su defunción, no por sospechada, nos resulta menos sentida.  Afirmar que Úbeda, toda la provincia de Jaén, le  lloró en esos momentos.

            Un Desfile Interminable Ante La Capilla Ardiente De Juan Pasquau.

           
            Aquel enlutado día después de las ocho de la tarde quedó instalada, en la Cripta del Palacio Municipal[8], la capilla ardiente donde comenzaron a llegar infinidad de ubetenses para rendir su emocionado homenaje a  don Juan Pasquau Guerrero, hijo predilecto de la ciudad. El Ayuntamiento manifestó su profundo pesar a la esposa, doña Rosa Liaño, y a sus hijos, Juan, Francisco y Miguel Pasquau Liaño[9] y demás familiares.
            Amigos íntimos de Madrid, de Granada, de Jaén, de toda la provincia y llegados de La Coruña, Valladolid y otros puntos se unieron con los ubetenses a la hora del entierro. El funeral de entierro tuvo lugar al día siguiente, domingo día once, a las una de la tarde, en la iglesia parroquial de San Isidoro. Antes de la salida del cadáver del Ayuntamiento, el alcalde de la ciudad, señor Almagro Ruiz, impuso sobre el ataúd el emblema de oro de Úbeda.
Este renacentista templo, se encontraba repleto de gente, cuando llegó la comitiva fúnebre, siendo oficiada la misa de <corpus insepulto> por el párroco y arcipestre de Úbeda, don Antonio Ruiz Sánchez, concelebrada con nueve sacerdotes más, jesuitas, carmelitas, salesianos y clero secular.
En la breve homilía pronunciada por el arcipreste, trazó muy admirablemente los principales rasgos cristianos y humanos del fallecido, sobre todo, dijo, por esa maravillosa lección de fe que nos había sabido dar a lo largo de su ejemplar  vida.
Fue el cadáver del cronista oficial de Úbeda llevado a hombros por sus compañeros de Magisterio, apareciendo el féretro envuelto en el <pendón> de la Cofradía de Jesús Nazareno, y sobre el mismo un ramo de claveles ofrecido por los corresponsales de Prensa, Radio y Televisión. 
Coronas de flores naturales llevadas por niños y niñas, del Ayuntamiento, familiares, Cofradía de Jesús, revista <Úbeda>, Escuela de Artes y Oficios Artísticos y de los colegios nacionales General Franco, General Saro, Santísima Trinidad, Virgen de Guadalupe y otros. Tras el cadáver del Señor Pasquau Guerrero el gallardete de la Hermandad de Jesús, junto a varios hermanos; tras ellos la esposa, hijos, familiares, amigos y Corporación en Pleno del Ayuntamiento bajo mazas, y una nutrida representación, destacando numerosas autoridades locales, altos representantes  del Magisterio provincial, profesionales del periodismo de Jaén y de toda la provincia.
Seguidamente sus restos mortales son trasladados al cementerio municipal de San Ginés “vestido de morado[10] para la entrada al Reino sin fin” como el predijera.

             
             









 





[1]              †Pedro Morales. (Director en esas fechas del Diario Jaén).
[2]              José Luis Latorre Bonachera (exalumno, expresidente de la Unión de Cofradías y  actual director del Museo Arqueológico de la ciudad).
[3]              Eusebio Campos Jimeno (compañero, exalumno, profesor y expresidente de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa).
[4]              Antonio Vico Hidalgo (amigo íntimo desde la juventud, compañero en las tareas directivas y hermano de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno).
[5]              †Manuel Fernández Peña. (Ex –alcalde y personaje ilustre de Úbeda).
[6]              †Francisco Almagro Ruiz.(Ex –alcalde de la Muy Leal Ciudad de Úbeda).
[7]              †Manuel Fuentes Garayalde (Amigo y compañero en las tareas docentes).
[8]              Actual museo del Renacimiento MAR, anteriormente Museo de Alfarería.
[9]              Magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Profesor universitario de la Facultad de Derecho de Granada, jurista y escritor nacido en Úbeda y residente en Granada. Colaborador en revistas y periódicos. Ha publicado el libro. Relatos de la mente.(Úbeda, 1984).
[10]             Vestido con el traje de Estatutos de su cofradía querida la de “Nuestro Padre Jesús Nazareno”.

miércoles, 17 de enero de 2018

Don Juan Pasquau Guerrero. (Anselmo de Esponera) Cronista Oficial de Úbeda.

Don Juan Pasquau Guerrero.
(Anselmo de Esponera)
Cronista Oficial de Úbeda.

S
í observamos el diccionario, nos puntualiza que el Cronista se define como Historiador  que se dedica a escribir Crónicas o textos históricos que recogen los hechos en el orden cronológico en que sucedieron.
            Entre las funciones que han cumplido y cumplen los Cronistas Oficiales, desde la Investigación del Patrimonio Documental a la Renovación de la Crónica de la Ciudad.
            Las crónicas garantizan la continuidad del conocimiento de la historia; relatando los sucesos dispuestos en el tiempo
            Don Juan, fue nombrado Cronista Oficial de la Ciudad de los Cerros en 1967, sucediendo a don Marcos Hidalgo Sierra.
            Siguiendo un orden preciso, Los Cronistas Oficiales de Úbeda, han sido los siguientes:



Don Miguel Ruiz Prieto[1], Militar.                               1895   a    1899.
Don Francisco Moya[2], Presbítero.                           1899   a    1905.
Don Luis Garrido Latorre[3], Periodista.                      1905   a    1909.
Don Manuel Muro García[4], Abogado.                      1909   a    1929.
Don Rafael Gallego –Díaz y Díaz[5], Político. 1930   a    1936.
Don Miguel Campos Ruiz[6], Arquitecto.                    1939   a    1940.
Don Marcos Hidalgo Sierra[7], Presbítero.                 1941   a    1967.
Don Juan Pasquau Guerrero, Pedagogo.                1967   a    1978.
Don Manuel Fernández Peña[8], Abogado.                1978   a    1979.
Don Juan de la Torre Ruiz[9],  Poeta.                         1983   a    1993.
Don Rafael Bellón Zurita[10], Profesor            .                                  1994   a    -------.

            Otro ubetense ilustre, Don Alfredo Cazaban Laguna[11], fue Cronista Oficial de la provincia de Jaén desde 1904 a 1931.

            En otro orden de asuntos, a parte de que nuestro venerable escritor fuese nombrado Cronista Oficial de la Ciudad, en el mismo año creó y fundó el Instituto de Estudios Sanjuanistas el día trece de septiembre, con otros ubetenses, y dos años antes en 1965, creó el Centro de Iniciativas Turísticas.
             
            El Centro de Iniciativas Turísticas implantada por Juan Pasquau, nació del seno de la Oficina de Información y Turismo, siendo la organización del mismo encargada al jefe de esta Oficina, don Manuel Benavides y Gonzáles de Aguilar, por el alcalde de la ciudad don Manuel Fernández Peña con la colaboración de un reducido grupo de ubetenses. El CIT. Fue creado el dos de enero de 1965,  legalizado y en funcionamiento a primeros de junio de 1967.
            La legalización y certificación del CIT., fue inscrita en el Registro Provincial con el número 135, previa la instancia del presidente de la Comisión organizadora. La  Provisional Junta Directiva quedó de la siguiente manera: Presidente: D. Juan Pasquau[12]. Vicepresidente: D. Manuel Martell. Secretario: D. Manuel Benavides. Tesorero: D. José Antonio Fernández. Vicesecretario: D. Juan Ramón Martínez. Vocales: D. Francisco Almagro; D. Joaquín Lope; D. Juan Molina; D. Rafael Navarrete; D. Gonzalo Huesa; D. Luis González; D. Diego Fernández; D. Rafael Vañó; D. Tito Molina; D. Lorenzo Lechuga; D. Cristóbal Cantero; D. Manuel García; D. Luis Molina; D. Natalio Rivas; D. Antonio Martínez y D. Pedro Blanco. Con arreglo a los estatutos del CIT. , la Junta Directiva se renovaba cada dos años en un cincuenta por ciento de sus miembros.
En 1967 se implantaron las Comisiones de Arqueología y Arte, comisión de la Campaña de Divulgación de las bellezas de Úbeda, de su arte e historia entre la juventud escolar ubetense y Cometido y Realce y Embellecimiento de la Ciudad. Los socios del CIT. Se dividen en numerarios, protectores y honoríficos.
La faena del Centro de Iniciativas Turísticas de Úbeda fue la de crear esa “conciencia de pueblo”, ese legítimo orgullo hacia las cosas de esta ciudad, en todos los ciudadanos de la localidad; más sabiendo la valía de Úbeda como ciudad artístico-monumental. Fomenta además el turismo, la preservación de los monumentos y el paisaje, publica propaganda turística, promueve festivales, exposiciones y conferencias, atiende visitas y establece excursiones. De igual forma fomenta la gastronomía, los productos típicos locales, hoteles, instalaciones deportivas y piscinas. En 1971 organizó un concurso con el nombre de “Úbeda busca su slogan”, siendo la frase galardonada, “... y en los cerros, Úbeda asombrosa”, de la que reflejó ser autor el catedrático de Latín del Instituto de Enseñanza Media de Segovia, Don Fernando Cuero López. A su tiempo, tres años después en 1974, se concertó establecer el nombramiento de “Ubetense del Año”, para premiar y realzar a aquellos naturales o vecinos de Úbeda y entidades   que a lo largo del año se destacaron en el ejercicio de sus oficios, profesiones o actividades de ocio. En 1977 el CIT., elige “Ubetense del año 1976”  a don Juan Pasquau Guerrero. Y en ese mismo año en un acto público celebrado el dieciséis de abril le es concedido la Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, por el Ministerio de Educación y Ciencia.
El Instituto de Estudios Sanjuanistas ya fue en 1955 idea del fraile Pedro del Niño Jesús, superior del Convento de los PP. Carmelitas Descalzos de Úbeda, la creación de esta asociación sanjuanista. Pero no se haría realidad hasta que en 1967, coincidiendo con la celebración anual de la novena a San Juan de la Cruz, en el mes de noviembre, se celebra una entrevista en la que se inmiscuyen el sacerdote Don Manuel Martell López, el prior del convento carmelitano, Padre Simón Santa Teresa; el cronista oficial de Úbeda, don Juan Pasquau Guerrero y director escolar, Don Antonio Martínez Gallego.
Días más tarde, el trece de diciembre, aniversario del glorioso tránsito de San Juan de la Cruz, se llega al convenio de dar forma a esta entidad religioso-cultural, que luego pasaría a llamarse Instituto de Estudios Sanjuanistas; con la aprobación de autoridades eclesiásticas correspondientes.
Presentes a formar parte de la misma los señores que firmaban el acta fundacional, se organiza una comisión especial regida por el abogado Manuel Fernández Peña, que se encarga de redactar los Estatutos por lo que habría de regirse el futuro del Instituto. Los mismos son aptos el uno de diciembre de 1968 por el Claustro Directivo y Junta Fundacional del Instituto y hechos públicos el catorce de diciembre de 1970, CCCLXXIX aniversario de la muerte de San Juan de la Cruz y con la solemne conmemoración del Doctorado de Santa Teresa, patrocinada en Úbeda por el Instituto, cuyo carácter religioso cultural tiene por objeto la difusión de la figura y la obra, tanto religiosa como literaria, del que en vida se llamó Juan de Yepes Álvarez y en la historia católica San Juan de la Cruz, siendo declarado patrono del Instituto.
Los principales miembros que constituyen el Instituto y que firmaron  los Estatutos para ensalzarlos a la aprobación del patrocinio provincial de Carmelitas Descalzos, al pontífice de la Sede eclesiástica y al gobernador civil de la provincia, fueron: Padre Simón Cantero, don Manuel Martell López, don Rafael Vañó Silvestre, don Manuel Fernández Peña, don Cristóbal Cantero Lorente, don Lorenzo Charriel Valera, don Luis Monforte González, don Bonifacio Ordóñez, don Juan Pasquau Guerrero, don Manuel García Blanca, don Antonio Martínez Gallego, don Juan Bellón, don Francisco Almagro Ruiz y don Antonio Molina García.
El instituto apuesta por la preocupación y afán de ensalzar y conmemorar siempre la figura del Místico Doctor de la Iglesia y Patrón de los poetas españoles.
 

















[1]              Úbeda, 18 de diciembre de 1831 – 12 de abril de 1899, ejerció la carrera militar, con una dilatada hoja de servicios que incluye diversas distinciones. Cronista de Úbeda. Fue un profundo investigador de la historia de su ciudad, labor cristalizada en una obra que sigue siendo capital en la bibliografía ubetense.
[2]              Úbeda, 11 de octubre de 1837 – 25 de mayo de 1905, sacerdote y escritor. Cronista oficial de Úbeda. Cazabán lo incluye en la antología Poetas y poesías. 
[3]              Úbeda, 19 de octubre de 1854 – 3 de septiembre de 1909, poeta y periodista. Desarrolló una infatigable labor actividad como fundador y colaborador de varios periódicos, con no pocos problemas de censura. Cazabán lo incluye en la antología Poetas y poesías. 
[4]              Cazorla, 12 de noviembre de 1867 – Úbeda 2º de julio de 1929, desde joven residió en Úbeda. Polifacético, abogado, licenciado en Física y Letras, investigador, político, periodista, poeta... Fue diputado provincial, académico de la Historia y de Bellas Artes.
[5]              Úbeda, 18 de agosto de 1880 – Madrid, 29 de octubre de 1939, abogado, político, investigador y periodista. Miembro de la Real Academia de la Historia. Diputado a Cortes y Gobernador Civil. Colaborador y director en varias publicaciones periódicas ubetenses, provinciales y nacionales. Utilizó con frecuencia el seudónimo de “Individil de Ebdete”.
[6]              Úbeda, 20 de junio de 1873 – 4 de noviembre de 1940, maestro de obras. Investigador de formación autodidáctica. Fue miembro de la Asociación Amigos del Arte de su ciudad. Colaboró en periódicos y revistas, preferentemente sobre temas históricos.
[7]              Úbeda, 8 de septiembre – 25 de marzo de 1967, estudió en el Seminario Conciliar de Baeza y celebró su primera misa en la iglesia de San Pablo el 14 de junio de 1914. Ejerció su labor sacerdotal  en Úbeda y Santisteban del Puerto. Hermano político del poeta Juan de Dios Vico Tamayo. Destacó como orador y poeta.
[8]              Oporto (Portugal), 19 de diciembre de 1925 –Úbeda, 17 de abril de 1994, desde niño vive en Úbeda. Abogado. Alcalde de Úbeda (1970 –1978) y gran Semana Santero.
[9]              Úbeda, 2 de enero de 1897 –1 de febrero de 1993, actor teatral en varias compañías de Madrid. Poeta. Colaborador en periódicos y revistas. Ha sido director de la teatral Ubetense “Tirsos y Carteas” y del Rincón Poético “Juan de Yepes”.
[10]             Úbeda, 14 de febrero de 1954, licenciado en Filología Románica por la Universidad de Granada. Profesor Agregado de Lengua y Literatura en distintos institutos de bachillerato entre ellos el “San Juan de la Cruz” y, en la actualidad, en el “Francisco de los Cobos”. Colaborador habitual en los periódicos Jaén  e Ideal así como en la revista “Ibiut”.
[11]             Úbeda, 13 de abril de 1870 – Jaén, 14 de enero de 1931, poeta periodista e investigador. Comenzó su carrera literaria desde muy joven y no cesó hasta las vísperas de su muerte. Colaboró en numerosos periódicos y revistas, destacando su labor en Don Lope de Sosa, de la que fue alma y soporte durante los dieciocho años de vida. Fue miembro de las Reales Academias de Bellas Artes.
[12]             Tras muchos años ocupando el puesto de presidente del CIT., dimite por faltarle tiempo, al estar muy ocupado.